Digital Workplace, esto no va sólo de tecnología

13 julio 2021
Por Antonio Heras · Director de Digital Workplace en excelia

La mayoría de los empleados ya han vuelto a la oficina, algunos por turnos y otros de manera habitual, aunque todavía hay algunas compañías que siguen 100% en remoto y piensan seguir así.

Hasta ahora los cambios han sido tan rápidos que no ha habido tiempo de elegir ni preparar el terreno, prácticamente de la noche a la mañana todo el mundo se fue a teletrabajar y luego ha seguido alternando con la presencia física en las oficinas, cada cual por sus propias preferencias y situación:

  • Algunos porque simplemente están mejor fuera de casa, necesitan salir y relacionarse o porque no tienen una infraestructura preparada para trabajar.
  • Otros porque saben que el jefe va casi todos los días y le gusta verlos por allí. Aunque en realidad acaben haciendo “teletrabajo” dentro de la oficina, pues no se relacionan demasiado y hacen lo mismo que podrían hacer desde casa, eso sí ganando visibilidad física.
  • Otros saben que hay que verse “en vivo” para socializar y reforzar el sentido de pertenencia como equipo y aprovechan para hacer cosas que no pueden hacer en remoto, dando a la oficina un uso diferente del tradicional.
  • Pero sigue habiendo un porcentaje importante de empleados que una vez han probado el trabajo remoto no están queriendo volver a la oficina. Seguramente porque en su caso no estaban obteniendo ningún valor añadido en el modelo presencial con respecto al virtual.

Una vez que hemos puesto en marcha la tecnología necesaria para trabajar en estos nuevos modelos híbridos, hemos de preparar a nuestra organización con una cultura capaz de hacer frente a los nuevos retos culturales que surgen por parte de los empleados, los jefes y los clientes:

Liderazgo y Comunicación: En un entorno híbrido, una comunicación clara y una ejecución enfocada en resultados es vital. Los nuevos managers han de mejorar sus skills de comunicación y liderazgo remoto para comunicar y transmitir la visión de la empresa a los empleados tanto presenciales como remotos. Hasta ahora la mayoría de los jefes apenas hacían comunicados o town halls a los empleados para reforzar el sentimiento de pertenencia, transmitir la visión y el propósito. Al igual que está de moda el término reuniones inclusivas, se habla ahora de liderazgo inclusivo en el sentido de que también aquellos empleados que están en virtual puedan sentirse parte de estos mensajes y no sólo aquellos que están “cerca del poder”.

Agilidad: Los cambios con constantes y no van a parar, es más cada vez el ritmo de cambio va a ser más rápido. Por tanto, se debe adoptar una cultura agile en la cual se pongan en marcha rápidamente las iniciativas, se mida el resultado y se vuelva a mejorar la solución aprendiendo en cada etapa. Esperar a tenerlo todo claro o esperar a que todo esto pase es un error, porque la certidumbre y la estabilidad total no van a existir en un mundo que cambia.

Engagement: En este nuevo modelo de trabajo híbrido los empleados pueden trabajar ya no solo para una empresa que esté en su ciudad, sino que pueden formar parte de compañías globales que puedan ofrecerle mejores condiciones. Si trabajan en exceso fuera de horas, si no les reconocemos públicamente sus méritos, si sólo son un número más en remoto sin ninguna visibilidad dentro de la empresa, si no nos comunicamos con ellos o si no tienen ningún rol “especial” aparte de su trabajo diario con clientes que les haga crecer dentro de la compañía muy probablemente tendremos bastantes probabilidades de perder ese talento en favor de otra compañía que les pueda dar un propósito a sus carreras.

Reskilling: el 80% de los CEOS coinciden en que necesitan nuevas habilidades en sus empleados, pero aún así se dedica un 1% a la formación. La concepción misma de la formación va a cambiar (Qué lejos quedan ya aquellos cursos presenciales donde había que viajar durante varios días a otra ciudad para hacer un curso), ahora apenas podemos permitirnos dedicar una jornada completa a una formación y las tendencias son la incorporación de píldoras rápidas que se van a ir intercalando durante el día con la ayuda de la inteligencia artificial función del tipo de rol que estamos desempeñando o de la información que estoy buscando.

 

Tu Hoja de ruta para el cambio cultural

Para comenzar en este camino el primer paso es simplemente saber cómo estamos y una vez conocida la realidad de nuestra situación de partida y trazar dónde queremos llegar.

A partir de ahí hemos de poner en marcha de forma inmediata la hoja de ruta de ese cambio cultural, sin más esperas a tenerlo todo cerrado. Primero la iniciativa más urgente, medir el impacto, hacer los ajustes necesario y así seguir implantando el resto de las iniciativas.

Si quieres iniciar este camino, en excelia te lo ponemos fácil con nuestro Assessment cultural para trabajo híbrido.

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